Crecen las dudas sobre el rumbo de la política exterior

En el marco de un conflicto diplomático producto de agravios formulados por el presidente argentino contra su par brasileño en el lanzamiento de la candidatura a la presidencia del opositor Flavio Bolsonaro, la percepción de la gestión exterior experimenta ruidos entre los que alguna vez creyeron en su dirección.

Mientras la apreciación de que se avanza en una dirección incorrecta se mantiene estable desde principio de año en torno al 50%, en julio se confirmó una caída de la proporción de público que afirma que la dirección es correcta, alcanzando en términos bimensuales 14 puntos porcentuales, y el ascenso de un grupo de indecisos que observan expectante una política exterior que en algún momento los convenció y hoy ya no lo hace tanto.

El desafío ya no pasa solo por sostener el rumbo, sino también por preservar la confianza de su propia base.