Sacrificios económicos, ¿con sentido o innecesarios?
La necesidad de un sacrificio estuvo presente desde el primer momento en el discurso libertario. El presidente mismo afirmó que eran necesarios sacrificios titánicos para ordenar las cuentas públicas y sincerar la economía y una mayoría lo terminó acompañando, crédula de su diagnóstico.
Con el paso del tiempo y la extensión de los plazos del sacrificio, Javier Milei agradeció el sacrificio realizado por el pueblo argentino y prometió que «no sería en vano». Pero los argentinos, ¿están de acuerdo con el sentido del sacrificio actualmente?
Dos tercios afirman que los sacrificios económicos actuales no valen la pena para mejorar el país en el futuro. Persiste un 25% que sí lo cree útil, representantes de un núcleo duro diluído de seguidores del Gobierno.
En síntesis, en consonancia con lo que venimos observando a nivel general en términos de expectativas, el relato oficialista pierde potencia para construir horizonte.