Por Santiago Gómez | Delfos

Lo primero que devela la encuesta es que si Mamá pudiera declararía a la PLANCHA “electrodoméstico no grato”. El 40 por ciento de las entrevistas manifestó que planchar es lo que más les molesta hacer.

A la luz de los números el primer gran regalo sería por ejemplo planchar la ropa para la semana.

En segundo y tercer lugar las mamis mencionaron que “no quiere cocinar y ni lavar los platos” así que si papá el domingo hace el asado los chicos podrían encargase de lavar.

Limpiar el hogar aparece rankeado en quinto lugar con el 16 por ciento, actividad seguida por la de guardar la ropa y tender la cama con el cinco y el cuatro por ciento respectivamente.

A mayor edad más resistencia a planchar

Si tu mamá cruzó la barrera de los 50 años no lo dudes: planchar es la primera opción como regalo ideal.

El análisis de los datos según la edad de las entrevistadas, muestra que el vínculo entra la mujer y la plancha se va deteriorando a medida que pasan los años.

Entre las mamás jóvenes el 35 por ciento manifestó que no le gusta planchar, entre las adultas el indicador crece al 41 por ciento y pasada la barrera de los 50 años alcanza al 44 por ciento.

Las más jóvenes le escapan a lavar los platos

Tanto las jóvenes como las adultas muestran un comportamiento similar en cuanto a las tareas del hogar, ambos grupos coinciden en ubicar como la segunda actividad más odiada el hecho de tener que lavar los platos. También hay similitud en cuanto al cuarto y al quinto lugar, donde escalonan Limpiar la casa y cocinar respectivamente.

La gran diferencia radica en que a las mamás jóvenes les molesta más tender la cama que a las que tienen mayor experiencia.

Las mayores ya no quieren cocinar

La barrera de los 50 años parece marcar un quiebre en cuanto al hábito de madres. Este grupo no sólo muestra el nivel más alto de rechazo a la plancha, sino que además, a diferencia del resto, ubica en segundo lugar el hecho de tener que cocinar todas los días como la tarea que menos les gusta hacer.

Clase Alta y Baja unidas en contra de LAVAR LOS PLATOS

A priori es de esperar que el nivel económico marque diferencias en cuanto a las actividades que desarrolla un madre, sin embargo como dato curioso surge que los extremos sociales coinciden en ubicar a PLANCHAR y LAVAR LOS PLATOS como los dos quehaceres que más les disgustan.

Más allá de esta similitud, la Clase Alta muestra el menor nivel de mujeres que le escapan a la cocina y la mayor cantidad de las que no les gusta limpiar o guardar la ropa.

Mujeres de clase Media pro delivery

«No sé qué cocinar, ¿qué querés que haga de comer?», seguramente es una de las preguntas que con mayor frecuencia se escucha en un hogar de clase media cordobés.

Después de planchar, cocinar es para las mujeres de este segmento la segunda tarea más engorrosa del hogar.

En tercer lugar aparece limpiar la casa, y a diferencia de lo que ocurre con los sectores altos y bajos, a la mujer de clase media casi no les disgusta lavar los platos.

Fuente de Información

Investigación cuantitativa. Encuesta Directa, Individual, y Domiciliaria

Tamaño de la Muestra: 735 casos.

Con una confiabilidad del 95% el cálculo arroja un error de muestreo de + – 3,6 %.

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