SOCIEDAD
José Gangi
Comunicación
La cobertura médica es un indicador estructural del nivel socioeconómico de la población. En un marco de deterioro acumulado del poder adquisitivo y de incremento sostenido del costo de las coberturas, intentamos retratar la evolución de la situación de los cordobeses en este aspecto como para tener una noción más acabada de sus condiciones de vida.
Crece la vulnerabilidad, en particular de algunos sectores
En términos históricos, podemos observar que, entre marzo de 2023 y marzo de 2026, la cobertura médica en Córdoba siguió una tendencia a la baja: pasó de 65,4% a 59,4%, lo que implica una caída de 6 puntos porcentuales.
Esta situación no afecta por igual a todos los estratos sociales. Mientras entre hombres y mujeres se aprecian mínimas diferencias donde las últimas se encuentran más cubiertas que los primeros, los sesgos comienzan a aparecer con fuerza al analizar el dato por edad y nivel de estudios
Los cordobeses con nivel de estudio alto –secundario completo o más-, poseen en una mayor proporción (+12 puntos porcentuales) cobertura médica que los que tienen estudios bajos.
En gran parte obligados por su condición, casi la totalidad de los adultos mayores posee cobertura médica. Lejos se encuentran el resto de los rangos etarios, entre los cuales se destacan los jóvenes como los que se encuentran en una situación más vulnerable, con el 54% carente de cobertura.
Reflexiones finales
Estos datos exponen un deterioro sostenido del acceso al sistema de cobertura médica y, en consecuencia, de las condiciones de vida más estructurales de los cordobeses.
Este efecto golpea de lleno principalmente en los jóvenes y adultos jóvenes, donde la falta de cobertura prima o alcanza niveles similares a los de cobertura. Este fenómeno puede ser pensado como una expresión de las condiciones laborales que priman en estos segmentos, con formatos más flexibles y con altos grados de vulnerabilidad.