
En tanto, según la última encuesta nacional de Pulso Research, el acumulado de quienes no se toman vacaciones este verano pasó de 77,2% en enero de 2025 a 83,1% en enero de 2026, lo que arroja una suba de casi 6 pp interanuales, mientras que quienes vacacionan cayeron de 16,1% a 11,5% (-4,6 pp), lo que confirma la persistencia del proceso de ajuste en las economías domésticas de los argentinos.
El análisis por variables arroja que sólo en el nivel socioeconómico (NSE) alto se observa una incidencia significativa de los viajes asociados a vacacionar: casi 28%, más que duplicando al NSE medio y más que cuadruplicando al NSE bajo. Eso perfila un patrón segmentado a favor de los sectores sociales más acomodados y adverso a la mayoría.
Realizada también en enero de 2026, la última encuesta nacional de Trends arrojó un panorama menos negativo: 37% acumulado entre los que salieron de vacaciones (11%) o piensan salir más adelante (26%), vs 63% de quienes no saldrán. El 37% de vacaciones o dispuesto a tomárselas más adelante se ubica en el mismo orden de magnitud del voto a La Libertad Avanza en octubre pasado: 40,7% (la diferencia de 3,7 puntos porcentuales entre ambos guarismos no resulta estadísticamente significativa si se considera el error muestral de +/-2,2%).
Consistente con eso, el informe muestra una mayoría del 53% que percibe que el costo de vacacionar en Argentina es caro y no lo vale; el acumulado con quienes consideran que es caro, pero lo vale, alcanza 69%, claro síntoma de una valoración ampliamente desfavorable, vs 31% de acumulado entre quienes opinan que el costo de vacacionar es barato para lo que se ofrece más quienes responden “vale lo que cuesta”.
En la misma línea, el informe arroja 59% que opina que vacacionar en Argentina resulta más caro que ir al exterior. Eso resulta consistente con la situación de atraso cambiario relativo y la performance del turismo interno vs el emisivo en los últimos meses, que incluso generó polémica por la decisión del oficialismo de discontinuar algunas mediciones sectoriales, como las Encuestas de Turismo Internacional (ETI) y de Ocupación Hotelera (EOH).
En síntesis, el promedio de ambas mediciones realizadas en enero pasado arroja una clara mayoría “ajustada” de 73% sin chances de tomarse vacaciones. Es decir, casi 3 de cada 4 argentinos.
Por contraste, un promedio del 24,2% estaría en condiciones de vacacionar este verano, esto es, un cuarto del total.
Esto resulta consistente con informes sectoriales preliminares que perfilan vacaciones fragmentadas, con estadías cortas, decisiones de última hora, gastos restringidos y selectivos, junto con niveles de ocupación similares a los de 2025 pero por debajo de los registrados en 2023 (antes del cambio de gobierno nacional a fines de ese año).
En paralelo, las agencias dedicadas al turismo emisivo registraron un aumento en la demanda, que también está en sintonía con las tendencias reportadas por Trends.






