ECONOMÍA
Ignacio Dall' Aglio
Analista de Datos
Para entender cómo se relaciona la estructura del hogar de los cordobeses con el ingreso personal, distinguimos cuatro perfiles según la composición del hogar y la cantidad de aportantes. La categoría “Solo/a” agrupa a quienes viven sin otros integrantes que aporten ingresos. “Único/a aportante sin menores” identifica a quienes son la única fuente de ingresos de su hogar y no tienen hijos a cargo. “Único/a aportante con menores” corresponde a quienes también son el único sostén económico del hogar, pero con hijos a cargo. “Hogar multiingreso” incluye a los hogares donde más de una persona percibe ingresos propios.
Entre estos cuatro perfiles, quienes son el único aportante de su hogar y tienen menores a cargo se destacan del resto: su ingreso promedio de los últimos tres meses, actualizado por inflación, fue de $1.059.022. Los otros tres perfiles muestran un comportamiento similar entre sí, con ingresos que rondan los $950.000. La diferencia entre el grupo que se destaca y el resto es de 11%.
El patrón se repite en varones y mujeres, aunque con una intensidad distinta. En ambos casos, ser el único sostén del hogar con hijos a cargo implica un ingreso superior al resto de la población. La magnitud de esa diferencia, sin embargo, no es igual entre unos y otras.
Entre los varones, el ingreso de quienes son único sostén con hijos a cargo supera en 15,9% al resto. Entre las mujeres, esa diferencia es de 9,9%. El resultado consolida a los varones único sostén con hijos a cargo como el grupo de mayor ingreso personal entre todos los perfiles de hogar relevados.
¿Son los varones de mayores ingresos quienes forman y sostienen una familia como único sostén económico? ¿Es la necesidad de sostenerla la que los lleva a buscar mayores ingresos personales? ¿O es la cultura organizacional la que “premia” o reconoce de forma diferencial la condición familiar de los adultos que son único sostén del hogar? Los datos muestran una asociación clara y consistente en los tres meses relevados, aunque la pregunta no tiene una respuesta simple.

